El Movimiento Ciudadano por la Paz y la Vida digna en Chihuahua manifiesta todo su dolor e indignación ante el feminicidio de Marisela Escobedo, madre de Rubí Frayre Escobedo. Consideramos que se trata no sólo un feminicidio, sino también el asesinato de una activista y luchadora social por el hecho de aferrarse a su causa.
El asesinato de Marisela, entregada en cuerpo y alma desde hace dos años para exigir justicia y fin de la impunidad para el asesino de su hija Rubí, es un mensaje, es una clara amenaza a quienes demandan, demandamos la justicia en este estado. No puede separarse del contexto de las movilizaciones efectuadas por distintos grupos ciudadanos los días anteriores en demanda de paz y de justicia.. Como sucedió en Colombia, los peores años de la guerra sucia, cuando fueron asesinados alrededor de cinco mil dirigentes sociales por denunciar la represión del gobierno y clamar justicia. Nos quieren imponer el silencio, pero multiplicaremos por todos lados la indignada e incansable voz de Marisela.
El asesinato puede considerarse también un crimen de Estado. Cuando menos porque en el confluyeron múltiples omisiones y descuidos culpables por parte del gobierno: el dejar impunes los varios cientos de feminicidios ocurridos en Chihuahua desde 1993. El no corregir de inmediato las graves fallas del Nuevo Sistema de Justicia Penal, como son la falta de preparación de agentes del ministerio público y de jueces, quienes por sus fallas permiten la impunidad, sobre todo de agresores y asesinos de mujeres. Las graves deficiencias en reaprender al asesino confeso de Rubí Frayre, hija de Marisela y de proporcionar una protección adecuada ante las amenazas de muerte en contra de ella. Todo esto revela un Estado sexista, al que no le importa la violencia ejercida en contra de las mujeres, que en muchos de los casos llega al feminicidio. Un Estado arrogante, como lo muestra el no cumplimiento de la sentencia de la CIDH sobre el campo algodonero.
Pero no podemos sentarnos a esperar alguna reacción del gobierno. La indignación y la rabia que sentimos, deben convertirse en las acciones de resistencia civil que pongan un hasta aquí a la larga noche chihuahuense.
El feminicidio de Marisela estará vivo en nuestra memoria. Será el alimento continuo de nuestra indignación. Que ella descanse en paz mientras nosotros luchemos denodadamente por la justicia que con su vida pagó.
¡PAZ Y VIDA DIGNA YA!
Movimiento Liston Azul por Abby y Joakiin se une a la lucha de Marisela que es escuela no solo para su nieta, quien la acompañaba en todo momento en su lucha por el esclarecimiento del asesinato, sino para todos nosotros, con su persistencia y la sonrisa que la caracteriza en todas y cada una de sus entrevistas, además con la puntualidad en sus solicitudes, continuaremos su lucha.
ResponderEliminarHagamos de Marisela un icono que representa la lucha por la JUSTICIA, si logramos gobernantes y gobernados el respeto a la Ley y la autoridad iremos disminuyendo los índices de inseguridad y de violencia. No culpemos a nadie más, enfocandonos todos sobre este objetivo.
ResponderEliminar